jueves, 23 de abril de 2009

el martirio de San Mauricio y la Legión Tebana




Esta obra pintada por el Greco para Felipe II es de las pocas obras de arte españolas de la que se conservan testimonios contemporáneos.


La pintura se hizo para uno de los altares de la basílica del Escorial, dedicada a dicho santo, del que Felipe II había donado su cuerpo al monasterio. Y porque además el citado Santo es el patrón de la orden del Toisón de Oro, muy venerado en la familia real.

Tras la muerte del pintor real, Juan Fernandez de Navarrete, El Mudo, y después de numerosos avatares, el dicho cuadro se encargó a Doménikos Theotokópoulus. Cumpliendo ordenes dadas por Felipe II, el pintor pidió dinero y colores de calidad, (especialmente el carísimo azul ultramarino veneciano), a la congregación de la fábrica de San Lorenzo el Real encargada de gestionar los presupuestos, ésta le negó tan altos honorarios a lo que el artista respondió parando la obra y comunicándoselo a Felipe II, que muy enfadado ordenó se diese a El Greco todo lo que pedía.



El artista pintó el cuadro en Toledo durante casi tres años, con un esfuerzo y rigor acordes a las exigencias del cliente. El 16 de noviembre de 1582 Doménikos en persona lo entregó en San Lorenzo del Escorial. El cuadro esperó durante cuatro meses el dictamen de Felipe II, al cual no agradó , pero su calidad fue reconocida al tasarse en 800 ducados, una cantidad altísima en España para un cuadro.




El Martirio de San Mauricio y la legión Tebana, es una rareza iconográfica en España, se ha visto como un tema político de lucha contra los herejes y enfrentamiento con Francia. Se dijo también que el cuadro era por completo indecoroso, que no inspiraba devoción y que por el contrario, las figuras eran bellísimas; el suplicio estaba en segundo plano y había desnudos en exceso, lo que incomodaba en demasía, además San Mauricio y sus compañeros estaban inmersos en una conversación, que parecía ajena al cruento sacrificio. Demasiado artístico, y poco devoto.




El martirio ocurrido en 22 de septiembre del año 287, no ocupa el primer plano; está detrás, configurado por grupos en perspectiva que se mueven desde el fondo. Los generales romanos a caballo, entre picas y estandartes, disuelven la legión y ejecutan a sus capitanes y a seis mil seiscientos sesenta y seis soldados. El suplicio es por decapitación a golpe de espada. San Mauricio asiste acompañado por sus oficiales al trágico acontecimiento.


San Mauricio y sus compañeros son de tamaño natural, la calidad del lienzo y de los colores es incuestionable, fuera de lo común, mostrando que todo el cuadro es autógrafo y que su autor bien merece el epíteto de colorista. No hay animales excepto la serpiente con la firma griega del pintor, cuyo significado es un arcano por su ambigüedad.



Actualmente este cuadro puede contemplarse en El Monasterio del Escorial, en el sector denominado Nuevos Museos.



Fuentes: Agustín Bustamante García. El Greco. Galaxia Gutenberg






Fotografía: detalle, Martirio de San Mauricio. obra de El Greco






PD. Absolutamente recomendable su visita.



10 comentarios:

Barbebleue dijo...

Un Artista va por delante de su tiempo, liderando y marcando camino. Si al Rey no le gusta, cambiemos al Rey.

Los personajes en primer plano parecen 'cincelados': purísima escultura. Y todo un detalle los angelitos: música para un suplicio...

pfp dijo...

los personajes en primer plano hablan con las manos ¿te has fijado?

Tiene Vd. TODA la razón Sr. del Castillo, debieran de haber cambiado al Rey, pero no lo hicieron y así nos fue...

Rómulo Cincinato se encargó de hacer un nuevo San Mauricio, sabía muy bien cuáles eran los puntos débiles de la obra del Greco y se ciñó rigurosamente a lo que le pedían. La obra de este artista es la que se puede contemplar en el Escorial en la actualidad.

pfp dijo...

quiero decir en la Basilica de el Escorial, en una capilla lateral aunque generalmente la mantienen cerrada.

glòria dijo...

Pilar, ¡ Qué interesante esa exigencia del artista por unos determinados colores basados en su tono y calidad!
Lo que tu no sepas, Pilar...
Besos de colores.

Josefina dijo...

Sí, embelesada con la pintura y con ese "azul ultramarino veneciano" del que hablas y que realza las imágenes... la expresión de las manos, la mirada hacia lo alto de un personaje en último término, las miradas, el entorno, el amasijo de figuras, la luz que se irradia desde el cielo... Es que deseo volver a contemplarlo en cuanto pueda y, si fué la primera sorpresa y devoción al pintor en mi adolescencia, hoy tiene el sabor de lo asentado desde entonces en mi conciencia de Belleza y sigue embelesándome...

pfp dijo...

Gloria, los pigmentos, su calidad y color eran fundamentales para el pintor. Los colores, las pinturas, se preparaban en el propio taller del artista, por ellos mismos o por algún aprendiz del taller, y a partir de esos pigmentos naturales que en muchas ocasiones eran muy difíciles de conseguir y por supuesto álgunos carísimos.

Todo cambió radicalmente con la llegada de la industria química.

(quizá un día haga una entrada sobre los pigmentos y su historia, se lo dedicaré a un profe maravilloso, Antoni Pedrola, catedrático de Materials procediments i tecniques pictòriques de la Facultat de Bcn.
Por cierto Gloria, a lo mejor doy el pego pero de sapiencia voy pero que muy justita).

Besos.

Titus dijo...

Este mismo invierno estuve en El Escorial y quedé maravillado ante esta obra. Allí fue donde me enteré de la historia del cuadro y del choque de personalidades entre el artista y el rey.

Liverani dijo...

Si hubieran cambiado al Rey habrían tenido alguno mucho peor,(un primo de Felipe II) y El Bosco nunca habría sido conocido. A pesar de lo que se pueda pensar, Felipe II tenía un elevado sentid de la estética y un refinado gusto artístico moldeado en su grand tour europeo en Italia, Francia y Flandes.

Ruby Fernández dijo...

Este cuadro no es del Greco, es de Romulo Cincinato.

pfp dijo...

Ruby, tal cómo explico en los comentarios al post, Romulo Cincinato pintó un nuevo San Mauricio posteriormente al cuadro del Greco. Pero el cuadro del que hablo y cuya foto ilustra mi entrada no es de Cincinato, es del Greco.
Saludos